Archivo de la etiqueta: hipermodernidad

Zizek es mi banquero

Sí, lo sé que el título de este post puede parecer algo absurdo, pero más absurdo les ha de sonar que es literalmente cierto. El cine es mi pasión, es mi escape, es el libro de mi vida, es mi estudio, mi guía espiritual. Hace un par de meses encontré en la tiendilla de películas,  “Freak Show”, algo que apenas lo vi supe que tenía que verlo. Un documental en el que el filosofo popstar Slavoj Zizek, hace un análisis psico-filosófico de algunos clásicos del cine. El documental se llama “Guía de cine para pervertidos”.

Tiempos después invité a mi amigo chileno a ver el documental a casa, esa fue la última vez que vi el DVD, era de esperarse que mi amigo se lo llevara, visto que es una joya. El punto es que desde ese momento, mi sueldo mensual lo guardo o lo escondo, en la caja de Zizek. Grande sorpresa la mía al encontrarme con que Zizek había viajado a Estados Unidos a dirigir algunas palabras al movimiento “Occupy Wall Street”, pero que hemos escuchado todos los que no hacemos parte de ningún movimiento en específico, sino de la gran masa de personas inconformes con la vida que llevamos gracias a esta esclavitud del siglo XXI, y que por supuesto estamos en contra del acaparamiento de la riqueza. Pero no hablemos de política, llamémosle “filosofía”.

En medio de toda esta energía humana que se levanta en el mundo y que muchos acreditan a las profecías mayas que hablan no del fin de la tierra, sino de cambios en los movimientos del universo, o bien quitándole el misticismo “indígena”, a las explosiones solares, o simplemente al cambio de era, hay ciertas inquietudes que me surgen alrededor de los popstars que emergen de este caos, sea el caso de la Vallejo o del mismo Zizek. Figuras humanas que si bien hayan nacido sinceramente bajo la luz de una intención genuina, se han comercializado a puntos, que en el caso de Camila Vallejo, son preocupantes o perturbadores. Un marketing de una joven bella, inteligente, de clase alta que abraza el marxismo. Y que de no ser por su belleza, otro habría sido el rumbo del movimiento estudiantil chileno. El caso de Zizek es distinto, por su panza.

Pero bueno, no me molestan este tipo de cosas sabiendo de antemano la fascinación del ser humano por buscar ídolos, caciques y princesas. Y menos me molestan si su finalidad es real y positiva. Sin duda y siempre lo supe, estamos viviendo un período de ruptura, hay muchos dormidos, pero la llegada del ser humano 7.000.000.000 no es un asunto menor, y mucho menos cuando yo aún recuerdo el momento en el que llegamos a 6 mil millones. El llegar a ser 7 mil millones de humanos (o plaga) en el planeta, no es poco, pues traerá como ya hemos visto, consecuencias importantes para el equilibrio de la tierra y de todas las especies que viven en ella. Yo sólo tengo una palabras para decir, y la digo exactamente como la diría mi abuela: “Avíspate!”

Me pregunto si a todas estas la revolución mental es real. Sin duda algo se está dando lentamente, pero como todo, y usando palabras del filosofo popstar este movimiento también se puede volver carnaval, y sólo nos quedará al día siguiente la vergüenza en los ojos. Somos una masa deforme y con una conciencia colectiva que aún es muy pobre, y la que hay, estúpida o demasiado drogada y borracha con Lady Gaga y miles de otros espejos hipnotizadores. Sin embargo hay individuos, y en ellos deposito mi esperanza. Los dejo con una parte del discurso de Zizek en Wall Street:

Entonces, ¿qué hacemos aquí? Déjenme contarles un maravilloso chiste de los tiempos del comunismo. Un tipo es enviado de Alemania Oriental a trabajar en Siberia. Él sabía que los censores iban a revisar sus cartas, asi que les dijo a sus amigos: “Hagamos un código. Si escribo una carta con tinta azul, todo es verdad. Si la tinta es roja, es todo falso”. Un mes después los amigos recibieron la primera carta, en tinta azul. Decía: “Todo es maravilloso aquí. Las tiendas están llenas de buena comida. Los cines exhiben buenas películas occidentales. Los apartamentos son grandes y lujosos. Lo único que no se puede conseguir es tinta roja”. Asi vivimos; tenemos todas las libertades que queremos, pero no tenemos tinta roja: el lenguaje para articular nuestra no-libertad. La forma en que nos enseñan a hablar acerca de la libertad -la guerra contra el terrorismo, por ejemplo- falsifica la libertad. Y esto es lo que ustedes están haciendo aquí: nos están dando tinta roja.

Pero hay un peligro. No se enamoren de ustedes mismos; lo estamos pasando bien, pero recuerden que los carnavales salen baratos. Lo que cuenta es el día después, cuando todos tenemos que volver a nuestras rutinas ¿Habrá cambios entonces? No quisiera que en el futuro ustedes recordaran estas jornadas asi como “éramos jóvenes y todo era hermoso”. Recuerden que nuestro mensaje básico es: “Estamos autorizados para pensar en alternativas”. Hay un largo camino por delante, lleno de difucultades. Sabemos lo que no queremos, pero ¿qué es lo que queremos? ¿Qué organización social puede reemplazar al capitalismo? ¿Qué tipo de líderes necesitamos?

Anuncios

Futurismo

En Héxpoli ha comenzado la época fría; la neblina, el granizo, la lluvia y un frío húmedo invaden la ciudad. No puedo  considerar una mera casualidad el hecho de encontrarme con “Un mundo feliz” de Aldous Huxley, el libro favorito de mi padre, en un pequeño charco formado en una grieta de la calle. Me encuentro en una zona de Héxpoli que hace mucho no visitaba por dedicarme a recorrer los barrios ocsuros, decadentes y sórdidos de la ciudad. En cambio, este lado de la ciudad, el lado oriental, es bastante interesante; hay graffittis coloridos por doquier, pequeñas bibliotecas, un acogedor museo de arte y lo que me ha traído hasta acá un espectáculo teatral. No fue muy extraño para mí, encontrarme con el libro de Houxley por estos lares. Sin dudarlo lo tomé, traté de sacudirlo un poco, pero el agua ya había logrado correr la tinta de las letras, lográndose entender algunas palabras en medio de hermosas figuras abstractas formadas por la voluntad del agua.

Recuerdo entonces las palabras de mi padre, diciéndome con certeza y asombro, que mucho de lo que él había leído cuando era niño en este libro, ya se había convertido en realidad o iba en camino. En efecto, y fijándome en la creatividad que fluye desde este lado de la ciudad, es muy fácil ver cómo aquello que imaginamos tiene todo el potencial para convertirse en realidad. Y es que todo lo que vivimos hoy en día, es la fusión de los sueños de miles de seres humanos, y de cierto modo nos estamos preparando como civilización para algo que sabemos que llegará en algún momento. No se me hace tan desquisiado entonces comparar las últimas tendencias de la moda, con los vestidos que lucen los Supersónicos, o imaginarme que la publicidad del año 3000 nos sea transmitida a través de los sueños, como se plantea en un capítulo de Futurama. Absurdo?

Cada día las máquinas son más inteligentes, capaces de hacer mucho mejor muchas tareas que antes realizaba el hombre. Sin embargo, lo  más escalofriante es pensar que tanto física como técnicamente se deben asemejar a nosotros con la necesidad de querer asumir un papel de Dios; crear a nuestra imagen y semejanza a quienes serán nuestros remplazos, máquinas que se dediquen a las labores cotidianas, terrenales y físicas de la existencia para permitir el nacimiento de un hombre dedicado meramente al intelecto, la espiritualidad y la divinidad en una especie de “cielo”. Pero como que el hombre tiende a la pereza, puede occurrir el contrario – como ya pasa –  que al tener máquinas que realizan por él y de manera más eficiente sus quehaceres cotidianos, el cerebro se concentra en actividades superfluas y carentes de desafío intelectual, terreno fértil para estupidez.

Finalmente qué separa la física del surrealismo?La ciencia ficción de la ciencia real? Lo bizarro del universo con lo bizarro del ser humano?Lo absurdo de las moléculas? El ahora del ayer?Esta dimensión de la dimensión desconocida?     Los expedientes X de las pirámides de Egipto? La imaginación humana del futuro?

No ha dejado de llover desde las 3 de la tarde, los techos de las casas parecen a punto de reventarse, las fuertes brisas hacen retumbar las ventanas. Toda la ciudad está en casa. Y me pregunto que estarán haciendo, pues la lluvia ha causado daños en las instalaciones eléctricas, no hay televisión, ni videojuegos, ni internet. Qué es hoy de la gente sin nada de esto? Siempre nos cuesta volver a los orígenes y encontrar entretenimiento en actividades que no requieran la luz eléctrica.

Yo en cambio me siento feliz y reconfortada, el hecho de que la lluvia arruine nuestros sistemas electrónicos, es un claro recordatorio de que el poder de la naturaleza y del destino siempre será más fuerte que nuestros artificios.

Do not forget.