Archivo mensual: octubre 2019

Cúbico

Un cubo de silencio
sentado entre nosotros
de Samla Mammas Manna hacemos nuestro mantra,
la luz de plástico crea un set cinematográfico,
y el mundo que se filtra por la ventana ya no nos espera.
El infinito siempre implícito en tus ojos
el viernes por la tarde, y el domingo por la mañana.
Todo parece tan claro – tan obvio –
también el cubo de silencio.
No, no es inerte
está hecho de energía
y en silencio nos habla
nos muestra el futuro.
Tú, en busca de tu canción,
yo, con mis juegos nocturnos en el bosque de la mente.
Nosotros,
sentados en el suelo de mi habitación,
en un bus donde atardece,
en un avión hacia el absurdo,
acostados en la cama viendo la geometría del universo mutar en el techo,
con nuestro cubo de silencio tendido entre los dos,
reflejando nuestros ojos
los tuyos,
los míos,
los mismos.

Carta al No

Viste, esos pudimos ser nosotros.
Una incómoda línea vertical para los ojos del mundo.
Un presente de lava volcánica, primaria, ardiente, real.
Mensajeros del tiempo, sabios del futuro, ermitaños de la verdad.
Testarudos del destino, convencidos del sueño.
Dos seres desnudos que luchan uno contra otro en el lodo de sus virtudes.
Cultivan el jardín del otro, sólo porque así crece el propio.
Ríen juntos del absurdo de la vida, y lloran juntos cuando el fuego arrasa.
Pero ya ves lo que en cambio somos.
Somos el No, somos el miedo, somos el ego puro.
Somos el destilado de lo peor de la dizque humanidad.
Somos el lado más oscuro de lo real.
El que vive esperando algo mejor.
El que bebe de la retórica.
El que no escucha al otro en su esencia, sino en su utilidad.
El que prefiere caer en el vacío que dar la mano para sujetarse.
El que deja caer al otro en la fatalidad del No,
para no dar la mano,
para quedarse con todo.