Todo lo vemos a través del globillo de nuestro ojo, razón por la cual todo lo empequeñecemos, decía un viejo amigo. Partamos desde allí. El ser humano dió su salto evolutivo y empezamos a ver el mundo a través de pantallas distintas a nuestro ojo, nuevos filtros para la terrible realidad, el tv, el pc, el celular, el ipod. Entonces si nunca hemos visto las cosas en su dimensión real, ahora con estos adelantos tecnológicos, pues mucho menos.
Comprender realmente la vida se ha vuelto una tarea tormentosa, hay fuerzas conspiracionales que quieren y nos impiden entender. Y hay gente que sencillamente no le interesa comprender. No se sabe qué es peor. Lo cierto es que lo que sabemos del mundo, del universo e incluso de nuestra humanidad es una parte minúscula del sagrado libro del misterio. Ayer escuchaba esta historia, venida de un español, me hablaba del año 2199, que para ese entonces la civilización habría desaparecido, al menos tal y como la conocían nuestros abuelos, es decir nosotros. La miseria, el hambre y las dictaduras, apoyadas por los países ricos, hicieron que a principios del siglo XXI el llamado “Tercer Mundo” se levantara en armas, y agrupándose bajo el denominado “Batallón de la Cochambre” hiciera que se tambaleasen los cimientos del estado del bienestar, el sueño americano, el romanticismo de París y de la madre que lo parió. Ante la perpleja mirada de burocratas de la ONU, oficiales de la OTAN y la prensa mundial, las fuerzas rebeldes sembraron el Caos e hicieron todo lo posible mermar la moral y el intelecto de Europa y Norteamérica (bastante dañados ya por el soccer, los juegos de video, los reality shows, la muerte de obama, el 9/11, lady gaga o cristiano ronaldo). Todos estos sucesos desembocaron en lo que ellos denominaron “La Guerra del hambre”, la tercera y última Guerra Mundial.
Pasaron los años y, como era de suponer, la revolución fue aplastada y reducida a un sueño. No hubo ni vencedores ni vencidos, ya que la humanidad pagó caro la utilización de armamento nuclear y bacteriológico, cuyo resultado fue la total aniquilación de toda vida vegetal y animal, así como una atmósfera irrespirable. Un nuevo orden fue creado: un selecto grupo formado por militares, políticos, banqueros y prestigiosos programadores, alrededor de una enigmática figura llamada ElMaestro.com, diseñaron lo que para ellos sería un mundo perfecto: Satania, un mundo sin violencia, sin revoluciones y, lo que es más importante, sin libertad de pensamiento para crear otra alternativa . Transcurrió el tiempo, y lo que en un principio fue diseñado como un paraíso artificial en el que el oxígeno era racionado, la lectura estaba prohibida y el sexo se practicaba de manera “limpia”y virtual, poco a poco se fue deteriorando. La vida humana y su privilegiado arte, pensamiento y espiritualidad, no volvió a verse. Nos dejamos convertir en seres robotizados, insensibles a la belleza y el amor.
Bueno, han de saber que esta historia es el argumento de un disco de Mago de Oz (Esp) Finisterra. Nunca me gustó esta agrupación, no porque los considere necesariamente malos, sino por simple cuestión de gustos, pero hay que reconocer que la historia es interesante. Entonces, es hora de cuestionarme, qué coño está pasando?? Hacia dónde estamos caminando?Todo se desborona ante nuestros ojos, muy claramente, al menos eso es lo máximo que veo a través de mi pequeño globo ocular. Que valga decir, cuyo diámetro es 5102 veces menor que el de la tierra, y por lo tanto lo que logra captar se aleja unas 5102 veces de la realidad.
Y al hablar de realidad no me refiero a la terrible realidad social, que finalmente si bien nos tiene acorralados, sigue siendo una nimiedad comparada con la realidad del universo y la vida misma. Aún hay salidas a la realidad social; el cine, la literatura y el Internet mismo, salidas que si bien han intentado cerrarnos también a través de loa estrategia diabólica del marketing y el consumo, basta con no morder el anzuelo para seguir nadando libres.
Lo que sé, es que esto que veo, la mierda de la sociedad, es en lo único que puedo concentrar mi atención estúpidamente, siendo conciente de todo lo que en realidad debería conocer, y no conozco, y no conoceré, y a lo cual no puedo dedicar todo mi tiempo y todas mis capacidades, porque tengo que enojarme y pensar en la puta de Hillary Clinton, que debe dormir cómo los angelitos, o en los 27 campesinos decapitados en Guatemala, incluyendo mujeres y niños, o en las ongs de mierda y su caridad contemporánea, y en los hipócritas de la ONU. Podemos ser más estúpidos aún? No tengo tiempo para perder en ustedes, pero me toca, visto que afectan directamente mi existencia.
Veía también un discurso de Tommmy Douglas donde contaba esta fábula de los ratones, impecable y diciente. Esuchaba a Saramago hablando de democracia. Y es obvio que hay algo que falla, es obvio que la mayoría de la gente prefiere adaptarse a costa de su libertad, pero no todos están lobotomizados, hay grandes sabios y algunos otros que ya no son tan pocos, que se están dando cuenta de que nuestro sistema sencillamente no funciona… para todos, sólo para algunos. Los árabes ya salieron a la calle, los griegos, los españoles, podrán los africanos? podremos los latinoamericanos? Claro que no es tan fácil, los gatos gordos, siempre tratarán de atrapar a los ratones, pero pueden ser los ratones tan listos como para escapar de su destino fatal?
Por ejemplo recuerdo aquella vez que hicieron en Colombia la marcha contra las FARC. Nació de un jóven mamado de la misma historia que tiene a este país entre la espada y la pared, y la cosa fue cogiendo fuerza y amenazaba con ser un gran símbolo de reclamo civil. Qué hicieron los dueños del país con la protesta en formación? La vendieron. Si, la promocionaron, invitaron a la gente a salir a la calle, con camisetas blancas vendidas por ellos. Por más de una semana en los periódicos y noticieros no se habló más que de esto, fue además cortina de humo para que mientras el país estuviera distraído con la marcha, los malhechores del gobierno hicieran travesuras. Helicópteros, miles de cámaras, cubrimientos especiales, conciertos, todo esto terminó siendo unn show mediático más que una protesta real de ciudadanos indígnados.
Aunque en aquél momento perdí toda esperanza en la gente, hoy veo brotes de inconformismo y aires de lucha. Pase lo que pase después, me declaro dispuesta y abierta a aceptar las consecuencias que sean, con tal de ver un cambio real. Muchas predicciones astrológicas antiguas de distintas culturas del mundo, hablan del fin del mundo, o más bien, el fin de la era. Y creo que es cierto que las ollas podridas se están destapando, es cierto que los ratones se están organizando, y aunque nos siguen engañando con el tema de las ongs y los derechos humanos, que supuestamente organizan movimientos sociales y velan por aquellos que viven en el peor nivel del ser humano, hay gente que tiene los ojos bien abiertos y logra ver más allá del propio sistema. WallStreet, guerras de Irak, Afganistán y Libia, los sistemas capitalistas de salud y pensiones, la religión católica… los pilares de nuestro sistema empiezan a debilitarse.
Y a todas estás… quién se está ocupando de pensar el universo y la vida? Humanidad, no crees que hay cosas superiores a nosotros que merecen ser valoradas, en lugar de seguir engañándote con tonterías, colores brillantes, y drogas mediáticas? No crees que tus adicciones te están llevando a un destino fatal? No crees que tienes la capacidad para retomar el rumbo jamás tomado? El camino bueno? O tenemos que sufrir y aprender primero para llegar a él?
Entonces queridos lectores, ustedes qué creen que está pasando; un cambio de épocas o una época de cambios?
Difícil elección.





